<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>Javier Maravall Yáguez archivos | Proyectos Luz Casanova</title>
	<atom:link href="https://proyectosluzcasanova.org/author/javier-maravall-yaguez/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>https://proyectosluzcasanova.org/author/javier-maravall-yaguez/</link>
	<description></description>
	<lastBuildDate>Thu, 15 Dec 2022 14:53:09 +0000</lastBuildDate>
	<language>es</language>
	<sy:updatePeriod>
	hourly	</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>
	1	</sy:updateFrequency>
	<generator>https://wordpress.org/?v=6.9.4</generator>

<image>
	<url>https://proyectosluzcasanova.org/wp-content/uploads/2025/10/luz_casanova_logo-150x150.jpg</url>
	<title>Javier Maravall Yáguez archivos | Proyectos Luz Casanova</title>
	<link>https://proyectosluzcasanova.org/author/javier-maravall-yaguez/</link>
	<width>32</width>
	<height>32</height>
</image> 
	<item>
		<title>Nuevas masculinidades con adolescentes: cuestión de salud</title>
		<link>https://proyectosluzcasanova.org/nuevas-masculinidades-con-adolescentescuestion-de-salud/</link>
					<comments>https://proyectosluzcasanova.org/nuevas-masculinidades-con-adolescentescuestion-de-salud/#comments</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Javier Maravall Yáguez]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 20 Nov 2020 05:58:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Opinión]]></category>
		<category><![CDATA[Adolescentes]]></category>
		<category><![CDATA[Violencia de Género]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://proyectosluzcasanova.org/?p=13874</guid>

					<description><![CDATA[<p>Hablar de cuidados, autocuidados y trabajo doméstico a chicos adolescentes en riesgo de exclusión y socialmente vulnerables, confinados o no, puede ser una práctica de riesgo. O de hilaridad, por lo menos. En la Obra Social ACJ llevamos a cabo un importante trabajo de intervención con chicos adolescentes (12-18 años de edad) para favorecer su...</p>
<p>La entrada <a href="https://proyectosluzcasanova.org/nuevas-masculinidades-con-adolescentescuestion-de-salud/">Nuevas masculinidades con adolescentes: cuestión de salud</a> se publicó primero en <a href="https://proyectosluzcasanova.org">Proyectos Luz Casanova</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p>Hablar de cuidados, autocuidados y trabajo doméstico a chicos adolescentes en riesgo de exclusión y socialmente vulnerables, confinados o no, puede ser una práctica de riesgo. O de hilaridad, por lo menos. En la <a href="https://proyectosluzcasanova.org/obra-social/#:~:text=La%20Obra%20Social%20Apost%C3%B3licas%20del,mujeres%20y%20menores%20v%C3%ADctimas%20de"><strong>Obra Social ACJ</strong> </a><strong>llevamos a cabo un importante trabajo de intervención con chicos adolescentes (12-18 años de edad) para favorecer su compromiso por la igualdad de género y la no violencia. Y abordamos el tema como una cuestión de salud.</strong></p>



<p>Para conseguirlo, buscamos romper con lo tedioso que puede resultar implicarse en los trabajos domésticos. Intentamos que puedan poner en valor el esfuerzo que implica para sus madres, hermanas o abuelas llegar a casa y tener que limpiar, fregar, cocinar, ordenar y llevar el control de gastos, por lo general, muy ajustado, dados los oficios de ellas (empleadas del hogar reconocidas o no, hostelería, cuidados a terceras personas…). Les contamos que “estar con ellas” en esas tareas es bueno para su salud y también para la relación madre-hijo, que en ocasiones se convierte en un <em>bucle</em> de tensión permanente entre las exigencias de una madre desbordada y las resistencias de unos chicos que no terminan de asumir sus responsabilidades.&nbsp;</p>



<p>Dada nuestra experiencia,<strong> el planteamiento para revertir la situación de conflicto y no colaboración, ha de estar enfocado en establecer rutinas diarias de trabajo doméstico para anticiparse ante las demandas de sus progenitoras</strong>. Tratamos de trabajar el concepto de <em>anticipación</em> e <em>interiorización</em> del trabajo doméstico y de cuidados, como actividades saludables que tienen extraordinarios beneficios para ellos y para el resto de componentes familiares.</p>



<p>La idea es que se adelanten a un conflicto teniendo iniciativa propia. De esa forma, consiguen una valoración y sorpresa positiva en sus madres y/o progenitores, acostumbradas a otro tipo de actitud. <strong>El objetivo es que vayan interiorizando el concepto de <em>equipo</em> <em>familiar</em>, en la misma medida que lo hacen con el ideario de <em>equipo de grupo, </em></strong>lo que finalmente significa que el eje vertebrador del discurso está centrado en <em>la igualdad</em> como un valor transversal que genera bienestar y calidad de vida a través del refuerzo de su autoestima y valor personal.</p>



<p>Para lograr que nuestros adolescentes asuman estos aspectos como propios, deben revisar en qué medida vivencian o no privilegios en cuanto a la masculinidad aprendida, y si ello dificulta en la práctica un compromiso igualitario en el hogar. De esta manera, la legitimación e interiorización de dicho concepto (<em>equipo familiar) </em>debe estar precedida de la asunción como <em>certeza</em> de que,en definitiva<em>, “</em>todos los componentes familiares” son iguales en obligaciones, derechos, aptitudes y capacidades. No es fácil. Es todo un proceso. Pero <strong>si queremos cambiar la desigualdad, toca hacerse con esa parte de la sociedad que no acepta la equidad y que está a tiempo de cambiar</strong>. Creemos firmemente que su transformación repercutirá en su salud y en la de todas y todos. En este particular caso, los adolescentes que participaron en el proyecto provienen de barrios muy castigados de la Comunidad de Madrid y, en casi todos los casos, no habían tenido un acercamiento a contenidos y experiencias educativas relacionadas con la igualdad. <strong>Tras dos años de trabajo, su respuesta fue en general positiva: el 35% de ellos lograron un cambio de actitud con respecto a su implicación en estos ámbitos, mejoraron sus relaciones familiares y, además, experimentaron cambios positivos en su mejora académica y rendimiento escolar.</strong> Lograr un equilibrio en el trabajo, reparto y organización de las tareas del hogar y, por ende, mejores relaciones intrafamiliares implica que, en la práctica, estos chicos están más tranquilos, una actitud que les permite una mayor capacidad de concentración, autoestima y bienestar. Con el resto, aunque siguen presentando dificultades, dudas y contradicciones a la hora de asumir sus responsabilidades, se ha logrado un compromiso de continuidad por su parte, lo que ha supuesto que, al menos, hayan podido ir escuchando alternativas de comportamientos más saludables y cuestionar algunos aspectos que pueden retomar en un futuro.</p>



<p></p>



<p></p>
<p>La entrada <a href="https://proyectosluzcasanova.org/nuevas-masculinidades-con-adolescentescuestion-de-salud/">Nuevas masculinidades con adolescentes: cuestión de salud</a> se publicó primero en <a href="https://proyectosluzcasanova.org">Proyectos Luz Casanova</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://proyectosluzcasanova.org/nuevas-masculinidades-con-adolescentescuestion-de-salud/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>4</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>El trabajo con adolescentes tras la crisis sanitaria</title>
		<link>https://proyectosluzcasanova.org/el-trabajo-con-adolescentes-tras-la-crisis-sanitaria/</link>
					<comments>https://proyectosluzcasanova.org/el-trabajo-con-adolescentes-tras-la-crisis-sanitaria/#comments</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Javier Maravall Yáguez]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 27 Jul 2020 08:02:17 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Opinión]]></category>
		<category><![CDATA[Adolescentes]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://proyectosluzcasanova.org/?p=13501</guid>

					<description><![CDATA[<p>“Nuevas masculinidades hacia una práctica igualitaria efectiva: el trabajo con adolescentes tras la crisis sanitaria” Desde el año 2018, la Fundación Luz Casanova viene realizando un intenso trabajo de intervención con chicos adolescentes (12-18 años de edad) para favorecer su compromiso por la igualdad de género y la no violencia a través de grupos de...</p>
<p>La entrada <a href="https://proyectosluzcasanova.org/el-trabajo-con-adolescentes-tras-la-crisis-sanitaria/">El trabajo con adolescentes tras la crisis sanitaria</a> se publicó primero en <a href="https://proyectosluzcasanova.org">Proyectos Luz Casanova</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p class="has-text-align-center"><strong>“Nuevas masculinidades hacia una práctica igualitaria efectiva: el trabajo con adolescentes tras la crisis sanitaria”</strong></p>



<p>Desde el año 2018, la <strong>Fundación Luz Casanova</strong> viene realizando un intenso trabajo de intervención con chicos adolescentes (12-18 años de edad) para favorecer su compromiso por la igualdad de género y la no violencia a través de grupos de reflexión y diálogo, así como atenciones individuales continuadas. Uno de los aspectos fundamentales que se han trabajo con ellos, además de lo que tiene que ver con su manera de relacionarse afectiva y sexualmente con las mujeres cercanas y resolver sus conflictos, ha sido el ámbito de los cuidados y autocuidados familiares así como el trabajo doméstico y las rutinas diarias. Conviene recordar que estos chicos, provienen de distritos socialmente vulnerables de la Comunidad de Madrid (Cañada Real, Aluche o Puente de Vallecas) y en casi todos los casos, no habían tenido anteriormente un acercamiento a contenidos y experiencias educativas relacionadas con la igualdad. De hecho, la gran mayoría parte de estructuras culturales sexistas y desigualitarias cerradas y presenta dificultades a la hora de relacionarse con las mujeres de sus contextos más próximos pero también, con sus propios compañeros de aula.</p>



<p>En relación al trabajo doméstico, los cuidados y autocuidados, conviene recordar que la mitad de los chicos participantes presentaban problemáticas importantes a la hora de asumirlos en equidad, antes de la crisis sanitaria del Covid19. Por una parte, la mayoría de los usuarios atendidos antes del confinamiento, pasaban prácticamente todo el día fuera de casa, algunos desde las 8 de la mañana hasta las 20 horas. Ello significaba que en la práctica, convivían pocas horas con sus familias; hay que recordar que en <strong>un 40% de los casos, los chicos no conviven con sus padres respectivos, bien porque están fuera del país (85%), no los conocen o han fallecido (15%)</strong>. Este es un factor importante en cuanto al modelo de masculinidad paterna que han experimentado a través de la figura de un padre ausente o poco implicado. En este sentido, algunos de ellos sí son conscientes de las consecuencias que “este abandono” ha tenido no solo en sus vidas sino también en la de sus madres, lo que les ha generado un cierto sentido de protección hacia ellas por haberlas visto sufrir, lo que les lleva en ocasiones a no querer repetir este patrón de masculinidad: “<em>cuando sea padre lo daré todo por mis hijos para que no les falte de nada”. Mi madre es sagrada, yo mataría por ella, si me encuentro a mi padre por la calle no sé qué le haría, tendrían que sujetarme para no matarlo”.</em></p>



<p>Por otro lado, en <strong>el 60% de los casos, estaban acostumbrados a que fueran sus madres, abuelas o hermanas las que asumían mayormente el trabajo en casa</strong>, aunque en otros casos, los menos (20%), sí participaban o asumían tareas de esta índole. Así, los más sensibilizados, estaban acostumbrados a cuidar de sus hermanas, hacerse la comida, las camas, ir a la compra, tareas de limpieza, etc., ya que eran conscientes y sí ponían en valor, el trabajo que realizan sus madres fuera de casa para traer un sueldo que les permitiera vivir con dignidad: <em>“mi madre para mi es sagrada, tengo un dolor aquí en el pecho, porque ella trabaja en un bar, llega tarde, por eso cuido a mi hermana…yo la amo porque nos ha cuidado a mi hermanita y a mi desde que murió mi papá”. </em>Por lo que respecta a los chicos más resistentes y menos implicados (35%), nos encontramos con justificaciones que se asientan en supuestas diferencias existenciales entre hombres y mujeres ya que, entienden, el componente biológico (su condición masculina) pero también la tradición consuetudinaria (componente cultural) les otorgan, por defecto, ventajas inherentes sobre las mujeres:</p>



<p><em>“Yo no hago cosas de la casa salvo ayudar cuando son cosas pesadas, cargar…mis hermanas hacen las camas o ayudan hacer la compra, porque una tía no va hacer igual algunas cosas, por ejemplo si tiene que levantar peso, pues no puede, en los bomberos , si tienes que subir 20 plantas con un equipo de 30Kg, las tías les cuesta más, seguro que hay alguna que puede, porque sea más marimacho pero no es lo normal”</em></p>



<h2 class="wp-block-heading">Una cuestión de salud</h2>



<p>Como se ha comentado anteriormente, casi la mitad de nuestros usuarios, viven solos con sus madres, abuelas o tías, existiendo además, en muchos casos, otras personas dependientes como hermanos/as pequeños y/o abuelos/as enfermos. Cuando les hemos preguntado en las sesiones de trabajo cómo se implican en casa en estos aspectos, el 30% ha expresado que sus madres siempre “suelen quejarse con frecuencia o mucha frecuencia” de lo poco o nada que aportan, concretamente en las tareas de organización, limpieza y funcionamiento del hogar, pero también en la asunción de sus propias responsabilidades como el cuidado personal o los estudios.&nbsp;</p>



<p>Aunque algunos sí han demostrado después de dos años que cuidan o participan en este sentido, para buena parte de ellos, este trabajo significa una obligación tediosa que por defecto “les da pereza”. Por esta razón, durante las sesiones de grupos, hemos tratado de que ellos mismos puedan poner el valor el esfuerzo que implica para sus madres, hermanas o abuelas, tener que llegar a casa y que nada esté hecho, al igual que el tema de control de gastos, que por lo general es muy ajustado ante los bajos salarios de las personas laboralmente activas del hogar (sobre todo empleadas de sectores que se verán especialmente golpeados por la crisis económica: servicios, hogar, hostelería, etc.). En esta línea, <strong>sería positivo averiguar sí el confinamiento han incrementado o disminuido su implicación en el trabajo familiar y de cuidados y platear alternativas eficaces y saludables que ayuden a mejorar sus habilidades de cara un nuevo contexto de convivencia continuada.&nbsp;</strong></p>



<p>Porque todo ello afecta a su salud, pero también a la propia relación madre-hijo, que en ocasiones se convierte en un <em>bucle</em> de tensión permanente entre las exigencias de una madre desbordada y las resistencias de unos chicos que no terminan de asumir sus responsabilidades. Aunque buena parte de ellos sí valoran y expresan sentimientos positivos de afecto y amor hacia ellas, a la hora de ponerse en marcha, no es un factor que sea tomado en cuenta en ese momento, ya que se dejan llevar, según sus palabras, por la inercia de hábitos estáticos ya adquiridos.&nbsp;</p>



<p>El planteamiento para revertir esta situación, ha de estar enfocado en establecer rutinas diarias de trabajo doméstico y anticiparse ante las demandas de sus progenitores: <strong>tratamos de trabajar el concepto de <em>anticipación</em> e <em>interiorización</em> del trabajo doméstico y de cuidados,</strong> como actividades saludables que tienen extraordinarios beneficios para ellos, y de rebote, para el resto de componentes familiares: la limpieza y&nbsp; la organización del hogar, las compras y preparación de comidas, las coladas ,la realización de recados o los cuidados hacia otras personas dependientes, son actividades cotidianas que la mayoría de los casos los chicos no asumen como propias sin que haya una <em>presión constante</em>, generalmente de&nbsp; la madre. La idea es que se adelanten a un conflicto teniendo iniciativa propia, ello, tendrá una valoración y sorpresa en sus madres y/o progenitores, acostumbradas a otro tipo de actitud. Así, <strong>nuestro objetivo no es otro que tratar de que vayan interiorizando el concepto de <em>equipo</em> <em>familiar</em></strong>, en la misma medida que lo hacen en las mesas de reflexión y diálogo con el ideario de <em>equipo de grupo</em><strong><em>, </em></strong>lo que finalmente significa que el eje vertebrador del discurso está centrado en <em>la igualdad</em> como un valor transversal que genera bienestar y calidad de vida a través del refuerzo de su autoestima y valor personal.</p>



<p>Por tanto, para lograr que nuestros adolescentes asuman estos aspectos como propios, deberán hacerse revisar en qué medida vivencian o no privilegios en cuanto a la masculinidad aprendida, y si ello dificulta en la práctica un compromiso igualitario en el hogar. De esta manera, la legitimación e interiorización de dicho concepto (<em>equipo familiar) </em>tendrá que estar precedida de la asunción como <em>certeza</em> de que,en definitiva<em>, “</em>todos los componentes familiares” son iguales en obligaciones, derechos, aptitudes y capacidades.&nbsp;</p>
<p>La entrada <a href="https://proyectosluzcasanova.org/el-trabajo-con-adolescentes-tras-la-crisis-sanitaria/">El trabajo con adolescentes tras la crisis sanitaria</a> se publicó primero en <a href="https://proyectosluzcasanova.org">Proyectos Luz Casanova</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://proyectosluzcasanova.org/el-trabajo-con-adolescentes-tras-la-crisis-sanitaria/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>3</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>La intervención con hombres adultos: un reto complejo pero posible</title>
		<link>https://proyectosluzcasanova.org/la-intervencion-hombres-adultos-reto-complejo-posible/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Javier Maravall Yáguez]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 07 Feb 2020 08:00:10 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Opinión]]></category>
		<category><![CDATA[Violencia de Género]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://www.proyectosluzcasanova.org/?p=11486</guid>

					<description><![CDATA[<p>Hace algunos años, el entonces Ministerio de Sanidad publicó diversas investigaciones basadas en &#160;el posicionamiento de los hombres respecto a la igualdad y la violencia de género. De esos estudios, se concluían dos grandes premisas. La primera decía que un tercio de los hombres consultados acababan justificando las actuaciones relacionadas con la violencia y la...</p>
<p>La entrada <a href="https://proyectosluzcasanova.org/la-intervencion-hombres-adultos-reto-complejo-posible/">La intervención con hombres adultos: un reto complejo pero posible</a> se publicó primero en <a href="https://proyectosluzcasanova.org">Proyectos Luz Casanova</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p>Hace algunos años, el entonces Ministerio de Sanidad publicó diversas investigaciones basadas en &nbsp;el posicionamiento de los hombres respecto a la igualdad y la violencia de género. De esos estudios, se concluían dos grandes premisas. La primera decía que <strong>un tercio de los hombres consultados acababan justificando las actuaciones relacionadas con la violencia y la desigualdad de género </strong>como fenómenos derivados de la corresponsabilidad de hombres y mujeres en su convivencia.</p>



<p>Afirmaba que era una consecuencia lógica y natural de la especie humana que, por definición, se presentaba como violenta y territorial cuando se trataba de definir el lugar existencial del varón. La segunda reconocía que <strong>la gran mayoría de los hombres adultos, pese a recibir cuidados de sus respectivas parejas o mujeres cercanas, no otorgaba el mismo trato a las personas que decían amar.</strong> En otras palabras, no percibían ese trabajo como una fórmula de maltrato y discriminación.</p>



<p>Partían, en la mayoría de los casos, de un supuesto determinismo biológico que haría imposible una igualdad real en nuestra sociedad. Defendían aquello de que las mujeres son de Venus y los hombres, de Marte. Bien, para romper esos estereotipos y dentro del trabajo de la <a href="https://www.proyectosluzcasanova.org/">Fundación Luz Casanova</a> por prevenir y erradicar las diferentes violencias y discriminaciones machistas<strong>, empezamos a trabajar en el año 2018 con chicos jóvenes de entre 12 y 20 años.</strong> No es fácil, pero tras aprender y desaprender con ellos, su agresividad se redujo: aprenden nuevas masculinidades.</p>



<p>No obstante, hace unos meses, a partir de la demanda de un grupo de hombres adultos en situación de riesgo social de entre 25 y 65 años de edad, montamos un taller piloto para extender la iniciativa a hombres mayores. Y aquí, las preguntas son múltiples: <strong>¿es posible que un hombre de mediana edad pueda transformar sus percepciones, actitudes y comportamientos sobre la desigualdad y la violencia de género?</strong> ¿Cuáles son los obstáculos prevalentes y las estrategias más efectivas para favorecer su compromiso e implicación? ¿Qué costes y beneficios plantean los hombres al revisar el significado y el ejercicio práctico de la masculinidad aprendida, particularmente cuando se relacionan con las mujeres de su entorno más próximo? ¿Qué esperan y ofrecen cuando se trata de cuidar y autocuidarse?</p>



<p>Sin ninguna certidumbre, comenzamos un taller denominado <strong>Grupo de Reflexión y Diálogo: los cuidados y autocuidados en las relaciones interpersonales. </strong>El objetivo era doble: por una parte se buscaba ofrecerles espacios de descompresión emocional en relación a sus vidas afectivo-sexuales. Pero además, se pretendía impulsar su aprendizaje y compromiso por la igualdad y los buenos tratos.</p>



<p>Pese a que el proyecto se encuentra en sus inicios y solo se han realizado las primeras sesiones, se van viendo algunas realidades y pautas por las que hay que seguir para rebajar sus posibles niveles de violencia. Para empezar, los hombres acuden al grupo con mayor motivación cuando se les plantean metodologías abiertas y desestructuradas en donde ellos tengan la posibilidad de decidir sobre qué asuntos quieren trabajar. Se implican más si se les invita a participar en experiencias en donde pueden lograr ganancias personales como un aumento de su bienestar físico o psicológico, una mejora de sus respectivas relaciones interpersonales y/o de su salud en general. Vemos también que los discursos teóricos cerrados en relación al origen de la desigualdad y la violencia de género y la terminología derivada de ese ámbito, genera resistencias, ya que perciben el taller como un espacio de adoctrinamiento y no de promoción y mejora personal.</p>



<p>Asimismo, existen <strong>dos temáticas recurrentes en cuanto a las relaciones de género </strong>que motivan y movilizan. La primera es <strong>la sexualidad</strong>, un asunto en el que ellos han ido aprendiendo de forma autodidacta y donde concluyen que es imposible que exista igualdad. Asumen que, por biología, hombres y mujeres estaríamos abocados a vivirla de manera distinta. Y ojo, el peligro es que esta percepción puede ser utilizada como argumento para justificar acciones sexuales discriminatorias cuando no violentas. Es fácil escucharles que «las mujeres utilizan su sexualidad como un mecanismo de control hacia los hombres».</p>



<p>En cuanto a <strong>los cuidados</strong>, hablan de las dificultades que entrañan la llegada de los hijos e hijas o personas dependientes en las relaciones de pareja; reconocen que no cuidan o han cuidado a esas terceras personas lo suficiente y aluden también a supuestos obstáculos que no dependería de ellos superarlos. Escuchamos alegaciones tipo: «mi pareja no me deja»; «no termina de confiar en mí cuando se trata de los niños»; «los hombres somos más despistados», «ellas por su idiosincrasia cuidan mejor…»</p>



<p>Pero aunque estos discursos están presentes durante las primeras sesiones, <strong>según avanza el taller, la mayoría de los participantes van dejando mayor margen a la duda y a la reflexión</strong>. Dan paso así al cuestionamiento propio en un clima abierto donde no se les ha señalado como machistas. Un ejemplo claro es el que tiene que ver con quiénes les han cuidado a ellos y cómo han ido interactuando con las mujeres más cercanas de su entorno, fueran o no pareja sentimental. No hay duda, al hacerse revisar los participantes reconocen figuras femeninas cuidadoras que les han aportado bienestar. De esa forma, van poniendo en valor el trabajo de cuidados al tiempo que empiezan a cuestionar lo que ellos mismos, desigualitariamente, han aportado.</p>



<p>Aunque todavía es temprano para determinar qué efectos concretos tendrá esta experiencia en los hombres participantes y, particularmente, en su manera de relacionarse con las mujeres, sí se puede decir que la asistencia y compromiso es ya un paso. <strong>En este ejercicio de «hablar de uno mismo», pero también de «escuchar al otro», se potencia el autoconocimiento, la autoestima y la empatía hacia el compañero</strong>, lo que finalmente aporta un aumento de su bienestar personal y la posibilidad de un cuestionamiento propio más profundo.</p>



<p>Artículo publicado el 29.1.20 en <a href="https://www.eldiario.es/tribunaabierta/intervencion-hombres-adultos-complejo-posible_6_989761038.html">eldiario.es</a></p>
<p>La entrada <a href="https://proyectosluzcasanova.org/la-intervencion-hombres-adultos-reto-complejo-posible/">La intervención con hombres adultos: un reto complejo pero posible</a> se publicó primero en <a href="https://proyectosluzcasanova.org">Proyectos Luz Casanova</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
	</channel>
</rss>
