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	<title>María Pazos Morán archivos | Proyectos Luz Casanova</title>
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	<title>María Pazos Morán archivos | Proyectos Luz Casanova</title>
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		<title>«Las nadie»</title>
		<link>https://proyectosluzcasanova.org/las-nadie/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[María Pazos Morán]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 24 Aug 2020 03:58:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Opinión]]></category>
		<category><![CDATA[Igualdad]]></category>
		<category><![CDATA[Mujeres]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Antes de que se produjese el confinamiento a causa del coronavirus María Pazos escribía, en este mismo blog, un texto dedicado a las cuidadoras que, por su importancia, hoy reproducimos. A pesar del papel tan importante que han tenido en el tiempo de la pandemia, no se les ha reconocido sus derechos. El mes de...</p>
<p>La entrada <a href="https://proyectosluzcasanova.org/las-nadie/">«Las nadie»</a> se publicó primero en <a href="https://proyectosluzcasanova.org">Proyectos Luz Casanova</a>.</p>
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<p class="wp-block-paragraph">Antes de que se produjese el confinamiento a causa del coronavirus María Pazos escribía, en este mismo blog, un texto dedicado a las cuidadoras que, por su importancia, hoy reproducimos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">A pesar del papel tan importante que han tenido en el tiempo de la pandemia, no se les ha reconocido sus derechos. El mes de junio pasado, las mujeres dedicadas a los cuidados, tomaron “las calles para reclamar la Ratificación del Convenio 189 de la OIT y la Regularización de las personas en situación irregular. Porque esta crisis ha demostrado que son trabajadoras/es esenciales quienes cultivan los campos, quienes nos cuidan y quienes sostienen la vida cuando ésta parece que se para. Y estas personas son quienes están en condiciones más precarias. ¿Cómo se puede ser esencial y precari@?”, se preguntan en página de Facebook que tiene <a href="https://www.facebook.com/territoriodomestico">Territorio Domestico</a></p>



<p class="wp-block-paragraph">Tendremos que trabajar duramente para que &nbsp;“las nadie” tengan el reconocimiento y la retribución que merecen. Os dejamos con el texto de María Pazos Morán</p>


<div class="wp-block-image">
<figure class="aligncenter size-large is-resized"><img fetchpriority="high" decoding="async" src="https://proyectosluzcasanova.org/wp-content/uploads/2020/08/las-de-otra-pasta.jpg" alt="manifestación de empleadas de hogar
" class="wp-image-13608" width="675" height="470" srcset="https://proyectosluzcasanova.org/wp-content/uploads/2020/08/las-de-otra-pasta.jpg 900w, https://proyectosluzcasanova.org/wp-content/uploads/2020/08/las-de-otra-pasta-300x209.jpg 300w, https://proyectosluzcasanova.org/wp-content/uploads/2020/08/las-de-otra-pasta-768x534.jpg 768w" sizes="(max-width: 675px) 100vw, 675px" /><figcaption class="wp-element-caption"><br></figcaption></figure>
</div>


<h2 class="wp-block-heading"><strong>Las de otra pasta</strong></h2>



<p class="wp-block-paragraph">Una de las imágenes que se grabaron a sangre y fuego en mi cerebro infantil fue la de un terrateniente dando un melón medio podrido a un mendigo. Luego aprendí conceptos que, curiosamente, no se enseñaban en la escuela en aquellos tiempos oscuros. Aprendí que&nbsp;<a href="https://www.un.org/es/universal-declaration-human-rights/">desde 1948 ya existía la Declaración de los Derechos Humanos,</a>&nbsp;aunque es cierto que no se toma tan en serio como debiera. &nbsp;Aprendí que, tras duras luchas, la clase obrera ha conquistado derechos laborales, e incluso hay un&nbsp;<a href="https://www.boe.es/buscar/act.php?id=BOE-A-2015-11430">Estatuto de los Trabajadores.</a></p>



<p class="wp-block-paragraph">Nuestra sociedad ha cobrado conciencia de derechos como el de una vivienda digna, un trabajo decente, unos ingresos mínimos, integridad física y moral. Cuando estos derechos se vulneran, se produce un rechazo social.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pero desgraciadamente esta sensibilidad hacia la injusticia, ese sentido de la equidad y de la solidaridad arduamente forjada, aún no se aplica a los colectivos femeninos, y en particular a los que realizan tareas de cuidados.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Las mujeres que cuidan en su hogar a personas dependientes (llamadas «cuidadoras informales») están de servicio día y noche, 7 días a la semana y 365 días al año. &nbsp;Casi medio millón de ellas están recibiendo la prestación por cuidados en el entorno familiar de la&nbsp;<a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Ley_de_dependencia">Ley de Dependencia</a>&nbsp;(llamada popularmente «paguita»), cuyo importe mensual es bastante menor que la mitad del salario mínimo. ¿A cómo les sale la hora? Más que nada, se dice, y es verdad; tan verdad como lo es un melón medio podrido.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Otras tienen la suerte de ser sustituidas por las auxiliares de ayuda a domicilio durante un par de horas diarias. Se llama popularmente «prestación de respiro», y es incompatible con la «paguita». En todo caso, con «paguita» o con «respiro»,<strong>&nbsp;¿dónde están sus derechos humanos y laborales?</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Las auxiliares de ayuda a domicilio, por su parte, son víctimas de empresas «multiservicio» que reciben de los ayuntamientos 17 euros por hora y a ellas les pagan 7. Afortunadamente estas trabajadoras se están organizando y acaban de presentar el documental «<a href="https://www.leitmotivimagen.com/project/s-a-d-las-hadas-existen/">Las hadas existen</a>«. En ella denuncian sus intolerables condiciones laborales. No se lo pierdan.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Las empleadas de hogar están de servicio 24 horas al día durante 6 días a la semana, pero los llamados «tiempos de presencia» no se consideran trabajo. A nadie se le ocurriría no considerar trabajo las guardias nocturnas del personal médico, de los trabajadores de recepción en los hoteles, de los vigilantes nocturnos, de los policías, de los bomberos… &nbsp;Pero&nbsp;<strong>a las mujeres que cuidan no se les aplican los mismos criterios que a los «trabajadores».</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Cuando digo que no entiendo cómo todas esas mujeres soportan semejantes condiciones, frecuentemente oigo la respuesta&nbsp;<strong>«es que están hechas de otra pasta»</strong>. Yo no lo creo así. Creo que la pasta humana es la misma, pero nuestra sensibilidad depende del sistema social.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Estamos en un sistema en el que a las mujeres no se nos ve, y a las mujeres pobres mucho menos. Un sistema en el que las mujeres estamos excluidas del sistema. Una auxiliar de ayuda a domicilio lo decía muy elocuentemente en el documental antes citado: «somos las nadie».</p>



<p class="wp-block-paragraph">Ojalá la actual ola feminista acabe con la excepcionalidad femenina y nos eleve a la categoría de simples seres humanos.&nbsp;<strong>¡Feliz ocho de marzo combativo!</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>
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			</item>
		<item>
		<title>Las de otra pasta</title>
		<link>https://proyectosluzcasanova.org/las-otra-pasta/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[María Pazos Morán]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 02 Mar 2020 22:30:39 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Opinión]]></category>
		<category><![CDATA[Igualdad]]></category>
		<category><![CDATA[Mujeres]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Una de las imágenes que se grabaron a sangre y fuego en mi cerebro infantil fue la de un terrateniente dando un melón medio podrido a un mendigo. Luego aprendí conceptos que, curiosamente, no se enseñaban en la escuela en aquellos tiempos oscuros. Aprendí que desde 1948 ya existía la Declaración de los Derechos Humanos,...</p>
<p>La entrada <a href="https://proyectosluzcasanova.org/las-otra-pasta/">Las de otra pasta</a> se publicó primero en <a href="https://proyectosluzcasanova.org">Proyectos Luz Casanova</a>.</p>
]]></description>
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<p class="wp-block-paragraph">Una de las imágenes que se grabaron a sangre y fuego en mi cerebro infantil fue la de un terrateniente dando un melón medio podrido a un mendigo. Luego aprendí conceptos que, curiosamente, no se enseñaban en la escuela en aquellos tiempos oscuros. Aprendí que <a href="https://www.un.org/es/universal-declaration-human-rights/">desde 1948 ya existía la Declaración de los Derechos Humanos,</a> aunque es cierto que no se toma tan en serio como debiera. &nbsp;Aprendí que, tras duras luchas, la clase obrera ha conquistado derechos laborales, e incluso hay un <a href="https://www.boe.es/buscar/act.php?id=BOE-A-2015-11430">Estatuto de los Trabajadores.</a></p>



<p class="wp-block-paragraph">Nuestra sociedad ha cobrado conciencia de derechos como el de una vivienda digna, un trabajo decente, unos ingresos mínimos, integridad física y moral. Cuando estos derechos se vulneran, se produce un rechazo social.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pero desgraciadamente esta sensibilidad hacia la injusticia, ese sentido de la equidad y de la solidaridad arduamente forjada, aún no se aplica a los colectivos femeninos, y en particular a los que realizan tareas de cuidados.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Las mujeres que cuidan en su hogar a personas dependientes (llamadas «cuidadoras informales») están de servicio día y noche, 7 días a la semana y 365 días al año. &nbsp;Casi medio millón de ellas están recibiendo la prestación por cuidados en el entorno familiar de la <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Ley_de_dependencia">Ley de Dependencia</a> (llamada popularmente «paguita»), cuyo importe mensual es bastante menor que la mitad del salario mínimo. ¿A cómo les sale la hora? Más que nada, se dice, y es verdad; tan verdad como lo es un melón medio podrido.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Otras tienen la suerte de ser sustituidas por las auxiliares de ayuda a domicilio durante un par de horas diarias. Se llama popularmente «prestación de respiro», y es incompatible con la «paguita». En todo caso, con «paguita» o con «respiro»,<strong> ¿dónde están sus derechos humanos y laborales?</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Las auxiliares de ayuda a domicilio, por su parte, son víctimas de empresas «multiservicio» que reciben de los ayuntamientos 17 euros por hora y a ellas les pagan 7. Afortunadamente estas trabajadoras se están organizando y acaban de presentar el documental «<a href="https://www.leitmotivimagen.com/project/s-a-d-las-hadas-existen/">Las hadas existen</a>«. En ella denuncian sus intolerables condiciones laborales. No se lo pierdan.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Las empleadas de hogar están de servicio 24 horas al día durante 6 días a la semana, pero los llamados «tiempos de presencia» no se consideran trabajo. A nadie se le ocurriría no considerar trabajo las guardias nocturnas del personal médico, de los trabajadores de recepción en los hoteles, de los vigilantes nocturnos, de los policías, de los bomberos… &nbsp;Pero <strong>a las mujeres que cuidan no se les aplican los mismos criterios que a los «trabajadores».</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Cuando digo que no entiendo cómo todas esas mujeres soportan semejantes condiciones, frecuentemente oigo la respuesta <strong>«es que están hechas de otra pasta»</strong>. Yo no lo creo así. Creo que la pasta humana es la misma, pero nuestra sensibilidad depende del sistema social.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Estamos en un sistema en el que a las mujeres no se nos ve, y a las mujeres pobres mucho menos. Un sistema en el que las mujeres estamos excluidas del sistema. Una auxiliar de ayuda a domicilio lo decía muy elocuentemente en el documental antes citado: «somos las nadie».</p>



<p class="wp-block-paragraph">Ojalá la actual ola feminista acabe con la excepcionalidad femenina y nos eleve a la categoría de simples seres humanos. <strong>¡Feliz ocho de marzo combativo!</strong></p>
<p>La entrada <a href="https://proyectosluzcasanova.org/las-otra-pasta/">Las de otra pasta</a> se publicó primero en <a href="https://proyectosluzcasanova.org">Proyectos Luz Casanova</a>.</p>
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		<title>Rebelión por la vida</title>
		<link>https://proyectosluzcasanova.org/rebelion-la-vida/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[María Pazos Morán]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 01 Oct 2019 17:01:15 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Opinión]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>El 27 de septiembre, por primera vez, millones de personas desbordaron las principales ciudades de más de 150 países en la primera movilización global ante el colapso climático. Probablemente estamos llegando al despertar de la conciencia colectiva. El deterioro ecológico está dejando de ser algo lejano que nos llega por algún documental a horas intempestivas....</p>
<p>La entrada <a href="https://proyectosluzcasanova.org/rebelion-la-vida/">Rebelión por la vida</a> se publicó primero en <a href="https://proyectosluzcasanova.org">Proyectos Luz Casanova</a>.</p>
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<p class="wp-block-paragraph">El 27 de septiembre, por primera vez, millones de personas desbordaron las principales ciudades de más de 150 países en la primera movilización global ante el colapso climático.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Probablemente estamos llegando al despertar de la conciencia colectiva. El deterioro ecológico está dejando de ser algo lejano que nos llega por algún documental a horas intempestivas. Ya han entrado en nuestras conversaciones términos como emergencia climática o sexta extinción.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Los medios de comunicación y los gobiernos minimizan las consecuencias de los fenómenos climáticos anómalos, pero no es posible seguir ignorando lo que vemos: el amazonas, pulmón del planeta, está en llamas. El Ártico, refrigerador y regulador del clima, se derrite.&nbsp; Nuestros bosques arden, nuestros ríos se desbordan, nuestras cosechas se pierden.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Vamos por mal camino. Deberíamos frenar esta carrera hacia la catástrofe, parar las emisiones de gases de efecto invernadero, proteger y restaurar el medio natural lo que aún podamos; y mitigar el sufrimiento de quienes ya están sufriendo lo más duro de las consecuencias. Pero hacemos lo contrario.</p>



<p class="wp-block-paragraph">A pesar de tantas cumbres y tantas buenas palabras, los amos del mundo están empeñados en seguir lucrándose a costa de nuestros derechos, de nuestra salud y de la habitabilidad del planeta. Las emisiones no han disminuido sino que han aumentado un 60% desde 1990; un 2,7% solo en 2018. En lugar de socorrer a las víctimas de las catástrofes y de las guerras que ellos provocan, les criminalizan.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En nuestro corazón resuenan dolorosamente los gritos de miles de personas a la deriva clamando por un puerto seguro. Y serán muchas más. No solo vendrán de lejos sino que podrán ser nuestros vecinos, nosotras mismas. Los mega-ricos tienen un plan: atrincherarse, construir muros, reprimir nuestras protestas, penalizar la solidaridad, hacer aceptable socialmente que mueran millones de personas, que es lo que pasará de seguir manteniendo este modelo depredador. Este es el camino de Trump, de Bolsonaro, de Vox. El fascismo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pero podemos rebelarnos para forzar un vuelco total de la economía, de la sociedad, para eliminar las actividades contaminantes. La buena noticia es que las actividades no contaminantes son las más útiles socialmente: el cuidado de las personas, la restauración de la naturaleza, la cultura, la enseñanza, la sanidad, el ocio saludable, la solidaridad internacional&#8230;</p>



<p class="wp-block-paragraph">El problema es que estas actividades siguen siendo «cosas de mujeres», mientras que el poder es masculino y ajeno a todas ellas. También es femenina la resistencia antifascista; no en vano somos su blanco principal. Por estas y otras razones, el feminismo es crucial para imaginar esa otra sociedad y conducirnos hasta ella.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El cambio es una utopía, pero seguir en la distopía en la que ya estamos nos conduce inevitablemente al colapso civilizatorio y al máximo sufrimiento. <a href="https://en.wikipedia.org/wiki/Joanna_Macy">Joanna Macy</a> nos propone tomar la vía de la <strong>«Esperanza Activa»</strong>: hacer el duelo, entrar en servicio, rebelarnos, ponernos del lado de la vida.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La rebelión continúa. A partir del 7 de octubre, <a href="https://rebellion.earth/">Extinction Rebellion</a> llama a realizar en todas las capitales del mundo acciones de desobediencia civil no violenta, disruptivas de la vida de las ciudades, amables, festivas, conscientes, masivas.&nbsp; ¡Nos vemos en las calles!</p>
<p>La entrada <a href="https://proyectosluzcasanova.org/rebelion-la-vida/">Rebelión por la vida</a> se publicó primero en <a href="https://proyectosluzcasanova.org">Proyectos Luz Casanova</a>.</p>
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