Acompañando a las Mujeres Sin Hogar, LuZiérnagas 

LuZiérnagas es un proyecto desarrollado por Luz Casanova que surgió en 2021, fruto del trabajo desarrollado con las mujeres en situación de extrema vulnerabilidad desde hace más de veinte años, tanto en proyectos de Igualdad, como en proyectos de Inclusión. 

Desde el área de Igualdad apostamos por el trabajo con mujeres víctimas de violencia de género en todas las etapas de su vida evolutiva (adolescentes, adultas y mayores de 60 años) desarrollando proyectos ambulatorios y residenciales que las acompañan y favorecen sus procesos de recuperación. 

En el ámbito de la Inclusión, el Centro de Día y Comedor Social son señas de identidad de Luz Casanova y a partir de ellos se han ido desarrollando proyectos que han mejorado la atención y acompañamiento a las personas (empleo, housing first, housing led, jóvenes…). 

De este bagaje de experiencias compartidas surgió la necesidad de un proyecto como LuZiérnagas porque: 

  • Por un lado, el perfil y casuística de las mujeres que pertenecen a una u otra área de nuestra intervención son siempre las mismas.  

Puede ocurrir que mujeres que quieran salir de las situaciones de violencia en sus hogares utilicen estrategias de supervivencia para salir de ellas (ir a vivir con alguna      amiga, hacer tareas del hogar a algún amigo a cambio de techo y comida, …) y que eso las empuje a convertirse en mujeres en situación de sinhogarismo. 

También que las mujeres desplieguen estas mismas estrategias de supervivencia por su situación socioeconómica pero que con esta decisión de vean empujadas a vivir episodios de violencia (de género y/o sexual). 

Otro de los casos que hemos visto a lo largo de estos años de intervención directa es el de mujeres que viven situaciones de violencia y son trasladadas a recursos de alojamiento y de emergencia, pero que al finalizar su tiempo de estancia se encuentran sin saber dónde ir, no quedándoles más salida que la de volver con su agresor o empezar a utilizar las estrategias de supervivencia. 

  • Por otro lado, las mujeres no acceden a los recursos existentes para personas en situación de sinhogarismo: es mucho menor el porcentaje de mujeres que acceden a estos espacios, con relación a los hombres. Esto es debido a que están diseñados y pensados para ellos y pueden llegar a resultar hostiles para las mujeres: compartir espacios de higiene personal o de descanso puede hacer que en numerosas ocasiones las mujeres no terminen de sentirse a gusto y no quieran volver al recurso, teniendo que buscar otro tipo de estrategias para sobrevivir. 

Además, las mujeres que terminan accediendo a estos espacios entran ya muy deterioradas, un 99,99% de las mismas ha sufrido algún tipo de violencia en algún momento vital, y sus procesos de recuperación resultan muy difíciles de armar porque a su situación de sinhogarismo y violencia le acompañan una serie de interseccionalidades que complejizan sus casos (procesos migratorios, situación irregular, salud física y mental, adicciones, maternidades, empleo…). 

El proyecto LuZiérnagas nace, por tanto, con una triple mirada que nos permite acompañar a estas mujeres de la mejor manera posible mediante:  

  1. una intervención individual y/o grupal multidisciplinar, especializada y adaptada a su realidad,  
  1. un acompañamiento a profesionales que permite incorporar la perspectiva de género en los recursos 
  1. unas acciones de prevención/sensibilización destinadas, no solo a personas usuarias, sino también a la población en general, con el fin de visibilizar y sensibilizar sobre las situaciones las causas y las vivencias de las mujeres en situación de sinhogarismo. 

Autoría