Cuando las personas son mercancía

Trata: “Proceso mediante el cual las personas se sienten coaccionadas o atraídas por falsas perspectivas, son reclutadas y trasladadas a otro lugar, obligadas a trabajar y a vivir en condiciones de explotación o abuso”.

El 30 de julio es el Día Mundial contra la Trata de Personas, un “negocio” muy lucrativo para quienes lo promueven: 150.200 millones de dólares de “beneficios” anuales[i] ,- dos tercios de los cuales proceden de la explotación sexual- que se reparten por todo el mundo, especialmente por  las llamadas “economías avanzadas”, como la europea, que están a la cabeza en “recaudación por trata”, con 35.000millones anuales.

Las personas usadas como mercancía por los tratantes parecen  no tener  un perfil único más allá de vivir las desigualdades económicas, sociales, familiares, culturales y religiosas… factores que sí dibujan un rostro, el de las mujeres y las niñas, que representan el 72% de las víctimas identificadas y que, como advierten desde la Red Internacional contra la Trata de Personas Talitha Kum representan un porcentaje significativamente alto en el contexto de la trata con fines de explotación sexual.[ii]

Tecnología, peligros y oportunidades

Además, con la llegada de las nuevas tecnologías y de las sociedades interconectadas los tratantes han encontrado nuevos aliados.  Internet y las plataformas digitales ofrecen una gran variedad de  herramientas para reclutar, explotar y publicitar a las víctimas; organizar su transporte y su alojamiento, todo de forma rápida, anónima y aún más rentable.

Por ello, la campaña que este año lanza la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC, por sus siglas en inglés) advierte del   “Uso y abuso de la tecnología” como un nuevo frente que vigilar.

En el Informe Mundial sobre la Trata de Personas 2020 de la UNODC se pone de manifiesto cómo durante la pandemia , en la que hicimos imprescindibles las nuevas tecnologías y las herramientas de comunicación en nuestro día a día, se registró un aumento importante de captación de victimas, muchas de ellas menores y jóvenes, especialmente a través de Redes Sociales, el elemento perfecto para los depredadores.

 Debemos utilizar estos mismos canales para sensibilizar, en especial a los más jóvenes, sobre el uso correcto y seguro de las nuevas tecnologías de la comunicación para evitar los ciberacosos y el riesgo de caer en las redes de un negocio, lucrativo para unos pocos, que marca la vida de millones de personas en el mundo, especialmente  a las mujeres.

Begoña Olabarrieta

Escribidora del compromiso


[i] OIT (2014)

[ii] Talitha Kum, Informe Anual 2021. Red Internacional contra la Trata de Personas report2021_es.pdf (adoratrices.com)