Manos de mujeres que ayudan

¿Dónde están las mujeres?

Noelia Gómez Díez, es psicóloga experta en género, trabaja en el programa No Second Night con Mujer y Sinhogar, de la Fundación Luz Casanova. El 22 de octubre se celebró el Día de las Personas Sin Hogar. Ella puso, de esta manera tan bonita, voz a sus sentires y pesares para reflejar la invisibilidad de la mujer en situación de calle.

¿Dónde están las mujeres?
Cierro los ojos y me vienen a la mente
Sus caras, sus voces, sus manos
Sus heridas abiertas e invisibles.
Sus noches de sueños congelados.

Y una sociedad como muro
Que no desea escuchar.
Que no desea mirar…

Un mundo disociado
al que no le interesa sentir
Mujeres invisibles que luchan
para que esa amenazante visibilidad
no les agreda o les mate.

No están en las calles, ni en los datos
Sí, Quizás tengan un techo
Un techo resistente con apoyos
Frágil e inseguro cuando ya no hay lazos…

Viviendas con tejado, pero sin habitación propia
Mujer Interna, el peligro acecha detrás de cada puerta.
Cautividad. Nada es tuyo, todo es nuestro.
Tu lugar en el mundo: marginal e invisible
Solo puedes verlo a través de nuestra ventana.
¿Y la opción que queda?  Sobrevivir….

Quizás no tiemblen de frío, pero sí sientan
escalofríos de miedo y terror
si duermen al lado de su agresor
sin alternativa, sin opción. 

Las palabras se silencian,
y el cuerpo lleva la cuenta  
Sigue soportando la carga
continúa hablando, recordando
y con los años enfermando.

Quizás, abatidas tienen que regresar
al hogar hostil del que un día escaparon
para sobrevivir a un dolor prolongado
a una infancia malcurada, a secretos bajo llave
que solo el cuerpo recuerda y sabe.
Y a una calle que las agrede y humilla. 

Que, si les violan, quizás no les crean
porque las piezas del puzzle no encajan
No hay coherencia en el relato
Firmado: una sociedad contradictoria.

Una mochila a la espalda
de violencias, abandonos y perdidas
de culpas, miedos y oasis
de historias ocultas 
que aún desean borrar de su realidad.
Imposibles de nombrar.

A veces la calle más peligrosa
Es la soledad, el rechazo o el estigma
Un empleo precario, una herida no cicatrizada,
Y una sociedad sin alma que les da la espalda

Estar a más de 1000 km de su familia
Que no les contraten por su edad
Etnia u orientación sexual.

Que no les puedan dar asilo, y que si se lo dan
Comience de nuevo otra pesadilla
Porque en ese lugar,
sus cuerpos vuelven a recordar
que no están seguras, y la calle
vuelve a estar más presente que nunca.

A veces se miran al espejo
Y ya no saben quiénes son
Han perdido el rol de madre y esposa
y el fracaso les acecha con la culpa como aliada.

A veces frágiles, a veces rocas,
A veces niñas y otras veces,
volcanes con lava a punto de estallar.
Ira, tristeza, rabia, amor, culpa, gratitud
Caos, ruptura y desconexión:
¡Stop!: Sentir duele demasiado.
Vivimos en una sociedad hostil
a todo lo vulnerable, a los derechos humanos.
Un sistema que invisibiliza, revictimiza
que oprime y silencia.

Me duele el mundo si no existe amor ni buentrato
Me duele cuando no veo empatía en los corazones
Siento añoranza cuando las mujeres no se juntan
Cuando no pueden lanzar sus mochilas en un espacio seguro
Y sanar corazones incendiados por hogueras sentenciadas.

Hoy 22 de octubre tengo esperanza
para que el cambio comience en cada corazón
valiente, dispuesto a sentir…
en cada libro que nos haga reflexionar
si esta es la sociedad en la que deseamos estar.

Cuando entendamos que los datos están
en sus voces silenciadas y en su dolor no expresado
y que necesitan un lugar de seguridad y confianza
Hola rabia; ¿Qué tál dolor? ¿Cómo lo conseguiste?
¡Qué valiente! Yo te creo.

Un lugar de acceso a sus derechos
toda información es poder 
Un lugar sin juicios donde la palabra Mujer
esté en el centro desde la ternura y el amor.

Hoy tengo la certeza que en lo más invisible
en lo aparentemente normal,
en lo que no se puede ver a simple vista
es donde nos tenemos que atrever a mirar.

Cambiemos la mirada, cambiemos de perspectiva
Vamos a comenzar a comprender
que Mujer y Sinhogarismo
es una realidad invisibilizada.

Para vosotras, las invisibles, que hoy tenéis voz
Que hoy sois las protagonistas y heroínas.
de vuestra propia lucha y supervivencia.

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