Dia de la enfermería

La Dama de la lámpara

Para ti, Blanca, se diría que fuiste discípula de Florence Nightingale

“La observación indica cómo está el paciente, la reflexión indica qué hay que hacer, la destreza práctica indica cómo hay que hacerlo. La formación y la experiencia son necesarias para saber cómo observar y qué observar; cómo pensar y qué pensar”.

Así lo escribía en ‘Notas sobre Hospitales’ (1863) Florence Nightingale, pionera de la enfermería moderna, nacida en Florencia un 12 de mayo de hace 200 años y, recordando a esa extraordinaria mujer, el día 12 de mayo se celebra el Día Internacional de la Enfermería.

Desde joven, tuvo que enfrentarse a su familia porque “quería ayudar a los demás”, concretamente, mitigando su dolor, y se formó como enfermera, profesión que en la época victoriana era considera propia de mujeres obreras. Destacó desde el primer momento por imponer normas tan simples como la higiene y la limpieza en los hospitales -lavar a los pacientes y cambiar las sábanas- o preparar comidas sanas para los enfermos.

Su método de trabajo no siempre contó con la aprobación de los doctores; sin embargo, Florence Nightingale se sirvió de las estadísticas para probar que sus pacientes recibían los cuidados adecuados ya que el número de muertes iba disminuyendo, paulatinamente, en aquellos hospitales en los que se seguían, por aquel entonces, esas novedosas reglas. 

Durante la Guerra de Crimea (1853-1856) atendió a los soldados y se convirtió en una leyenda viva. La apodaron “la dama de la lámpara” porque por las noches recorría las salas de los hospitales con una lámpara y, además de los cuidados médicos, reconfortaba a los enfermos hablando con ellos o escribiendo cartas a sus familias o, simplemente, acompañando el dolor y la soledad de los soldados heridos.

Así quedó relatado por un testigo: “Una luz mortecina vacila en las tinieblas de la sala del hospital. Proviene de la linterna turca que una mujer joven, de unos treinta años, de cabello castaño y ojos verdes, lleva consigo para visitar a los enfermos. La muchacha se inclina junto a un hombre moribundo, le acaricia la frente y le dirige unas últimas y reconfortantes palabras. En plena noch, los heridos esperan que pase, la llaman: quieren que les proporcione seguridad, que los asista, les muestre un rostro humano y compasivo.”

La Enfermería, ayer y hoy, necesita personas realmente comprometidas, entregadas a su labor. Requiere ciertas características humanas y filantrópicas. El personal de Enfermería supone un valor imprescindible en nuestra sociedad, tanto su labor asistencial y de cuidados en los centros sanitarios y sociosanitarios, al igual que en áreas tan dispares como la formación, la docencia, la investigación, la gestión o prevención y promoción de hábitos de vida saludables, entre otras.

El personal de Enfermería constituye el motor del sistema sanitario. En España lo componen más de 300.000 enfermeras y enfermeros, siendo la gran mayoría mujeres. Este año, el Día Internacional de la Enfermería servirá para que enfermeras y enfermeros salgan a la calle para denunciar el progresivo deterioro de sus condiciones laborales y profesionales, a pesar de los compromisos y las promesas que recibieron durante la pandemia.

En la época victoriana, la dama de la lámpara iluminó y acompañó a muchos pacientes en las salas de los hospitales. Hoy Florence Nightingale usaría su lámpara para alumbrar las mentes de las personas responsables del sistema sanitario para hacerles ver que el deterioro del sector afecta no solo a la Enfermería, sino también a la ciudadanía y de este modo lo manifiestan desde el Sindicato de Enfermería (SATSE): “Queremos trabajar en un sistema sanitario que cuente, en todo momento, con los medios y recursos suficientes para que los pacientes y el conjunto de la ciudadanía reciban cuidados de manera excelente, sin esperas, sin recortes y sin problemas añadidos. A día de hoy esto no es posible y no cejaremos en nuestro empeño de conseguirlo por el bien común de todos y todas”.

Florence Nightingale, la dama de la lámpara, sigue presente al conmemorar los 200 años de su nacimiento.

Mª Teresa de Febrer
Licenciada en Derecho

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