Comedor Luz Casanova. No tener casa mata

La vivienda: un derecho fundamental

FACIAM presentó ayer la Campaña de Personas Sin Hogar, con el lema “No tener casa mata”.  En este contexto de pandemia de COVID-19, damos voz a personas sin hogar para decir ¡basta ya!.

Las organizaciones promotoras de la Campaña, entre las que se encuentran la Obra Social Apostólicas de Jesús (ACJ),  llamamos a la sociedad en estos momentos de crisis sanitaria y social a ver la difícil realidad de exclusión y vulneración de derechos que viven miles de personas en situación de sin hogar.

Queremos destacar como eje central de la campaña 2020 que la vivienda es un derecho humano, necesario para preservar la dignidad de todas las personas. Las circunstancias sobrevenidas a raíz de la pandemia mundial provocada por la COVID-19 nos han resituado en un nuevo mapa histórico en el que emerge una sociedad mucho más frágil y vulnerable con una hoja de ruta más llena de incertidumbres que de certezas.

Al elegir como imagen de la campaña de este año una persona sin vivienda, queremos destacar cómo la crisis del coronavirus agrava doblemente el problema del sinhogarismo, dejando a las personas sin hogar más expuestas al virus al no poder resguardarse bajo un techo y sufriendo mayores consecuencias del desempleo.

La rueda de prensa tuvo lugar en el día de ayer, en el comedor del Centro de día Luz Casanova. Alexandra, Roberto, Ana y Sebastián pusieron voz y rostro a las situaciones de sinhogarismo diversas y plurales, que hoy sufre nuestra sociedad.

Durante la rueda de prensa, Rosalía Portela, presidenta de FACIAM, ha expuesto la realidad diversa que indican los datos de las personas que llegan a Cáritas: Un 13% de personas menores de 25 años (el mismo porcentaje que de personas mayores de 55 años), y señaló que las mujeres ya representan un 20%. Además, habló de los perfiles con situaciones emergentes de las personas que están configurando un nuevo rostro del sinhogarismo, menores de 25 años, solicitantes de asilo y refugio, familias sin hogar, etc.

Por su parte, Enrique Domínguez, responsable de la Campaña de Personas Sin Hogar en Cáritas Española, ha defendido que “la vivienda es la primera barrera para evitar la COVID y como protección ante la vulneración de derechos”. Además, ha añadido “que no queremos olvidar los rostros concretos que hay detrás de las cifras, ante todo son personas”.

Al final del acto, algunas de las personas sin hogar que han ofrecido su testimonio han leído el manifiesto de la Campaña “Nadie sin Hogar”, en el que aseguran que “antes, durante y después de la crisis de COVID-19” siguen siendo “personas sin hogar, pero antes de nada, personas”.

🟢 TESTIMONIOS

  • Alexandra Gutiérrez (colombiana, 27 años) es solicitante de asilo en España, llega al país en 2019. Licenciada en química farmacéutica, cantante y actriz, reside actualmente en un piso tutelado de la Orden de San Juan de Dios. Salió de Colombia por amenazas políticas y acoso de homofobia.
  • Roberto (español, 56 años) se queda por primera vez en situación de calle en 1996 al abandonar el domicilio familiar por problemas de consumo, requiriendo ingreso en Proyecto Hombre. En el 2006, tras su recuperación y regreso al hogar, se separa de su mujer. En 2010 comete un delito en Japón por tráfico de drogas, ingresando en prisión, donde estará durante seis años. En 2019 ingresa el en albergue de San Juan de Dios.
  • Ana Rivas (española, 60 años) vive en el Centro Luis Vives. Se quedó en situación de calle al comienzo de la pandemia al perder su trabajo, cuidando a un hombre mayor, interna en la casa familiar. Se vio obligada a dormir con su perro en la estación de autobuses y en otros lugares sin techo de Madrid.
  • Sebastián (español, 28 años) es transexual, lleva cuatro meses viviendo en el centro residencial San Martín de Porres. Durante el confinamiento estuvo viviendo con su padre, y abandonó la casa por conflicto familiar.

Visita al Centro Luz Casanova

Los periodistas han tenido la ocasión de conocer el comedor social del centro de día Luz Casanova, donde cientos de personas asisten a comer todos los días. Este centro está integrado en la Obra Social ACJ (1924), una entidad sin ánimo de lucro, que pertenece a la Red FACIAM y que trabaja por una sociedad del cuidado y la inclusión hacia las personas en situación de grave desprotección y exclusión, con especial atención a las personas sin hogar, la población migrante y las mujeres y menores víctimas de violencia de género.

Súmate con un gesto y ¡DI BASTA!

De cara a dar más visibilidad a la Campaña este año, con la vivienda como eje central, y teniendo en cuenta la situación actual en la que las acciones de calle son restringidas, desde FACIAM se propone compartir en redes sociales y espacios virtuales un vídeo, de manera personal o grupal, o una foto hasta el 25 de octubre con la imagen de una casita entre las manos con el siguiente texto: “Soy XXXX (tu nombre, pseudónimo, o como te quieras identificar) todas las personas tenemos el Derecho Humano a una vivienda digna, ¡DI BASTA! #NadieSinHogar. #NoTenerCasaMata”.

2 comentarios en “La vivienda: un derecho fundamental”

  1. Enhorabuena por la jornada y todo el contenido en que denuncias la situación de mucha gente. Animo.

    1. Muchísimas gracias por tus palabras Antonia.
      Ahora más que nunca tenemos que trabajar para que nadie se quedé sinn un hogar.
      Saludos

Los comentarios están cerrados.

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