No tener casa mata. Sinhogarismo

#NoTenerCasaMata #NadieSinHogar

Comienza la Campaña de las Personas Sin Hogar 2020. No tener casa mata. Mata sus sueños, sus oportunidades, su confianza, su salud… Sus Derechos. ¿Y tú qué dices? Di basta. 

Comunicado de la Red FACIAM

Las personas que no tienen acceso a una vivienda, a un lugar para vivir que sea techo y hogar, vienen hoy, de nuevo, a expresar y a reclamar los derechos que les han sido negados, a recuperar su espacio legítimo y su derecho a formar parte de un tejido social y comunitario donde cada persona debe tener siempre un lugar común y compartido con el resto de la comunidad.

En la situación de pandemia  hemos podido precisamente hacernos más conscientes de la importancia del hogar, del lugar donde guarecernos, protegernos, estar a salvo, descansar, cuidarnos, etc. Las personas en situación de sin hogar que viven en la calle, son un grupo especialmente vulnerable en el contexto de la pandemia: dormir en la calle o en alojamientos que por sus condiciones no pueden garantizar su protección, las coloca en una situación de alto riesgo en el contagio propio y en la transmisión del virus, y dificulta su acceso a un espacio adecuado de cuidado, higiene y/o aislamiento. Además, se ven en muchas ocasiones desproporcionalmente afectadas por problemas añadidos de salud.

La experiencia común que hemos vivido a causa de COVID19 debe constituirse en oportunidad que no podemos dejar pasar de largo. Ésta se convierte así en nuestro principal reto: repensar juntos los pilares que queremos sostengan nuestra convivencia y darles nuevo sentido y valor. Lo público, lo que es de todas y todos debe ser también para todas las personas, garantizando el Bien Común y el acceso y disfrute a los derechos que nos convierten en sujetos de libertad y responsabilidad

No queremos olvidarnos además del impacto en la salud que tienen las situaciones de exclusión residencial y sinhogarismo que sufren millones de personas que se alojan en viviendas inadecuadas o inseguras, sin condiciones de habitabilidad o dotaciones, sin acceso a suministros, o con amenazas de expulsión, hacinadas, etc. Las condiciones de inseguridad, de dificultad para mantenerse en una vivienda, generan en muchos casos problemas de ansiedad, de angustia, e incluso depresión. La inestabilidad residencial impacta directamente en el bienestar emocional y en la salud psíquica de las personas que viven en hogares vulnerables,

“No tener casa mata” (los sueños, las oportunidades, la salud, los derechos. Destacamos la función vital y social de la vivienda como espacio de protección, donde cuidarnos, acceder y disfrutar de los derechos, donde realizarnos como personas, etc., y que venimos además poniendo en valor en nuestras Campañas desde hace años. Además, estar en situación de sinhogar es una cuestión de salud. La esperanza de vida de las personas sin hogar es aproximadamente 20 años menos que la población general. Y eso en el caso de las personas sin hogar que viven en la calle, o pasan largos periodos en ella, y que además están mucho más expuestas además a agresiones y violencia.

Nos encontramos ante una grave crisis económica, sanitaria y social que derivará en una sociedad más desigual. Los factores de exclusión social y residencial se multiplican, y se encarnan con mayor intensidad en la vida de las personas más vulnerables, las que carecen de un hogar donde poder refugiarse, cuidarse, o poder pasar el confinamiento.

Así pues, tenemos este año el reto de poder transmitir y sensibilizar sobre la realidad que viven las personas sin hogar en situación de calle como expresión más clara de la vulneración del Derecho Humano a la vivienda, sumándole el impacto que ha supuesto la aparición de la COVID19.

#NadieSinHogar #NoTenerCasaMata

Con esta campaña queremos:

  1.  SENSIBILIZAR y SENSIBILIZARNOS, a la  sociedad  entera,  Administraciones,  jóvenes,  adultos,  profesionales,  etc.,  sobre  la  realidad  de  las  personas  en  situación  de sin hogar. Una mirada de dignidad y derechos humanos que nos debe mover y conmover.
  2. DENUNCIAR y   cuestionar   con   fuerza   el   modelo   socioeconómico actual, generador  de  descarte  y  expulsiones,  y  que  tiene  su  mayor  impacto  en  aquellas  personas en situación de mayor vulnerabilidad y exclusión, las personas sin hogar.
  3. PROPORCIONAR HERRAMIENTAS PARA LA ANIMACIÓN-SENSIBILIZACIÓN, DENUNCIA   e   INCIDENCIA, en   colegios,   grupos,   parroquias,   comunidades,   asociaciones,  redes,  etc.,  para  que  así  puedan  profundizar  en  la  realidad  de  las  personas en situación de sin hogar. La Campaña puede servir de germen y semilla de las posibles acciones para influir en la sociedad y para realizar incidencia política ante las diferentes administraciones.

La Obra Social Apostólicas del Corazón de Jesús, ACJ, forma parte de la Red FACIAM

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