Una tierna pareja

Una tierna pareja

Forman una hermosa pareja de edad madura. Él alto y todavía erguido, resulta muy interesante con su pelo cano. Ella menuda, de dulce rostro y suaves ademanes. Siempre colgada del brazo de él, siempre agarrados, a ella nunca se le ha visto sola en los últimos años. Hasta a la peluquería van juntos «a la señora le aplican el tinte número ocho de Ll. y le corta el cabello cortito por detrás dejando al descubierto el cuello» indica él. Ella asiente y sonríe. Lo mismo sucede en cafeterías y restaurantes, Él pide las consumiciones de ambos, sin que ella consulte jamás la carta. ¿Es muda? No, pero siempre espera el asentimiento de su marido antes de abrir la boca.

            La enfermera del centro de atención primaria, que controla la evolución de sus patologías: hipertensión ella, diabetes él, tiene sospechas, esta señora sufre muchos accidentes domésticos, demasiadas caídas. Ha intentado en varias ocasiones hablar a solas con la mujer, pero siempre está él presente. Al tomarle la tensión la ha visto un hematoma muy feo en el brazo, parece un puño marcado. ¿Qué le ha pasado? Ella mira al hombre antes de contestar «Me resbalé y me di con un mueble» ¿Tiene más daños? Se cae mucho, la doctora tendría que verla. «No, no, es sólo un hematoma sin importancia, es que soy muy torpe». Además ahora tenemos prisa –tercia él-. Y se han marchado rápidamente.

            La enfermera comenta más tarde sus sospechas de maltrato con la médica de cabecera y ambas coinciden en prestar especial atención a la mujer, hacerle un seguimiento. Es inútil no vuelven a verlos por las consultas se han cambiado de centro de atención primaria.

            Según el portero de la finca donde habitan son la pareja más educada y tierna de todo el edificio.

 Autora: María Nieves Soria Somolinos .
Finalista del V Concurso de Relatos Breves contra la Violencia de Género de la Fundación Luz Casanova.

1 comentario en “Una tierna pareja”

  1. Muy bonito y refleja muy bien la violencia en las mujeres mayores. A ciertas edades es aún mas difícil salir de una situación como la que se apunta en el relato. No se tienen recursos porque normalmente esa generación de mujeres no ha trabajado fuera de casa y se vive con la pensión del marido. Por otra parte tampoco se puede andar dándoles problemas a los hijos…..bastante tienen ellos con los suyos, y por otro lado, ya saben ellos lo que pasa, porque esto no es nuevo, y nunca han hecho nada. En fin que no es fácil salir de ahí, solo con la intervención de personas ajenas y concienciadas contra la violencia machista y la colaboración de los servicios sociales se podría hacer algo para ayudar a estas mujeres, que no son pocas, a tener un poco de tranquilidad en el tiempo que les queda por vivir

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