Prostitución encubierta con menores
Sí, el titular no es amable, pero es que la realidad tampoco lo es. Bajo bonitas excusas, pintadas “de rosa y adulación”, hombres adultos compran el tiempo de las menores. Sí, suena fuerte, pero no hay otra forma de llamarlo y ya es hora de ponerle nombre. No, no son “sugar daddys”: “papaítos dulces”, podríamos…
